jueves, 13 de febrero de 2014

Deadpool: (Classics) Killustrated. Sacrificar el universo de las ideas


Portada de Deadpool Killustrated #1 (2nd printing). Artista: Mike Del Mundo

Platón propuso, en el mito de la caverna, que para entender la realidad en la que vivimos debíamos remitirnos al mundo de las ideas, del cuál esta vida era mera sombra o copia imperfecta.  Más tarde, el griego desarrollaría una de las dos concepciones del arte que han guiado hasta hoy a muchos de nuestros escritores y artistas (La otra concepción es la aristotélica, pero esa no nos importa mucho por ahora). En ella el sentido de belleza es una de las manifestaciones de la divinidad, del mundo de las Ideas. Si a esto aunamos una controversia acerca de la fuerza y el origen de las palabras (en el Cratilo), tendremos la combinación filosófica perfecta para entender la estética de la segunda serie limitada del mercenario bocón dedicada a las matanzas universales: Deadpool: (Classics) Killustrated. Pero antes de comenzar con la crítica de la razón deadpooliana recordemos ahora aquellos versos de Borges a propósito del asunto:

Si (como afirma el griego en el Cratilo)
El nombre es arquetipo de la cosa
En las letras de ‘rosa’ está la rosa
Y todo el Nilo en la palabra ‘Nilo’.

Así que ya los cansé de filosofía y de poesía. “¿Dónde está el review que nos prometiste?” Dirán algunos, desesperados. Aquí va: Una vez más Cullen Bunn hace de las suyas con la historia del mutante más irritante del universo Marvel. ¡Si pensaron que acabar con todos los superhéroes le habría traído paz al hombre de rojo y negro, estaban equivocados, porque no fue así! Y como la maldad de Cullen Bunn no conoce límites, tampoco los conocen Deadpool y sus múltiples personalidades en esta historia que lo enfrenta a los grandes de los grandes: los verdaderos héroes de los clásicos literarios.

Ahora bien, reconozco que en esta ocasión será muy difícil para mí apegarme a mi politica de “spoiler free review”, pero créanme cuando les digo que el libro tiene tantas cosas que mostrar que hacer un recuento de cada una de ellas sería prolongar hasta el delirio este texto. Lo más importante que hay que saber es que, tal como lo habría hecho Alan Moore muchos años atrás (pero de una manera más seria) con su League of Extraordinary Gentlemen, Cullen Bunn apela a nuestra curiosidad de lectores de historias heroicas y nos reta a encontrar no sólo las referencias a cada uno de los clásicos de las novelas de aventuras contra las que atenta, sino a entender cada uno de los chistes que Deadpool hace a propósito de ello. Y estén seguros que hasta para el más avezado de los lectores hará falta un poco más que el tiempo normal de lectura de un cómic.

No haré un listado de las historias, lugares y personajes clásicos que este cómic retrata en sus páginas (descubrirlo se lo dejo a los lectores que, con curiosidad suficiente, podrían también a leer o releer algunas o todas las obras literarias referidas); pero alabaré la destreza con la que Mateo Lolli y Sean Parsons, en lápices y tintas respectivamente, interpretan a cada uno de los actores. Si bien extrañamos la masacre vesánica de su predecesora Deadpool Kills the Marvel Universe, no nos parece ajena la representación de los rostros clásicos en esta forma moderna de arte. Y es que uno de los objetivos de Bunn, así como de Lolli y Parsons, es implantar la idea de que todo superhéroe de capa y spandex tiene su origen en alguna de estas míticas figuras literarias.

Por ello, hay que alabar también el trabajo de Veronica Gandini, que hace que el color de verdad le funcione a esta mini serie; y no se trata de un elogio sin fundamento, pues la colorista lograr crear, por un lado, una atmósfera adecuada para el  Deadpool intrusivo y enojoso, y por otro lado, al mismo tiempo, una caracterización particular para cada obra en la que incurre y a la que transfigura mediante sus matanzas. Vamos, para todos, me parece, será evidente que éste no es trabajo que se haga de plumazo. Por último hablemos de las portadas, a cargo de Mike Del Mundo (y yo no sé si a propósito lo escogieron por su apellido tan sugerente para la serie); yo las prefiero en la versión 2nd printing, que emula aquellas de la serie más popular del mundo anglófono (el equivalente a nuestro Porrúa mexicano pero con mejor calidad y mayor presupuesto): los Penguin Classics.

Si no hubiese tenido la inquietud de explorar con cierto detalle, para ustedes, esta serie de cuatro tomos, bien podría haber dicho que las razones que guían su acción y su desenlace habían quedado expuestas en su totalidad desde el primer párrafo. Pero lo más importante es lo que a ustedes pueda sugerirles; sólo les pido que antes de irnos, le deseemos buena suerte a un tal Holmes mientras intenta hacer resurgir el Nilo a través de su memoria transfigurada en la palabra.

Por ahora me despido, mis queridos marvelitas, esperando que todos ustedes sigan disfrutando, tanto como yo, el Deadpool Month.

Así que, hasta la próxima matanza, old sports!

-L. Gatsby

1 comentario:

  1. Después de tu introducción filosófica, me gustaría saber si hay algún personaje del cómic que le guste filosofar más que todos.

    Un placer leerte.

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