Portada de Deadpool Killustrated #1 (2nd printing). Artista: Mike Del Mundo
Platón propuso, en el mito de la caverna,
que para entender la realidad en la que vivimos debíamos remitirnos al mundo de
las ideas, del cuál esta vida era mera sombra o copia imperfecta. Más tarde, el griego desarrollaría una de las
dos concepciones del arte que han guiado hasta hoy a muchos de nuestros
escritores y artistas (La otra concepción es la aristotélica, pero esa no nos
importa mucho por ahora). En ella el sentido de belleza es una de las manifestaciones
de la divinidad, del mundo de las Ideas. Si a esto aunamos una controversia
acerca de la fuerza y el origen de las palabras (en el Cratilo), tendremos la
combinación filosófica perfecta para entender la estética de la segunda serie
limitada del mercenario bocón dedicada a las matanzas universales: Deadpool: (Classics) Killustrated. Pero
antes de comenzar con la crítica de la razón deadpooliana recordemos ahora aquellos
versos de Borges a propósito del asunto:
Si (como afirma el griego en el Cratilo)
El nombre es arquetipo de la cosa
En las letras de ‘rosa’ está la rosa
Y todo el Nilo en la palabra ‘Nilo’.
Así que ya los cansé de filosofía y de
poesía. “¿Dónde está el review que nos prometiste?” Dirán algunos,
desesperados. Aquí va: Una vez más Cullen Bunn hace de las suyas con la
historia del mutante más irritante del universo Marvel. ¡Si pensaron que acabar
con todos los superhéroes le habría traído paz al hombre de rojo y negro,
estaban equivocados, porque no fue así! Y como la maldad de Cullen Bunn no
conoce límites, tampoco los conocen Deadpool y sus múltiples personalidades en
esta historia que lo enfrenta a los grandes de los grandes: los verdaderos
héroes de los clásicos literarios.
Ahora bien, reconozco que en esta ocasión
será muy difícil para mí apegarme a mi politica de “spoiler free review”, pero créanme cuando les digo que el libro
tiene tantas cosas que mostrar que hacer un recuento de cada una de ellas sería
prolongar hasta el delirio este texto. Lo más importante que hay que saber es
que, tal como lo habría hecho Alan Moore muchos años atrás (pero de una manera
más seria) con su League of Extraordinary
Gentlemen, Cullen Bunn apela a nuestra curiosidad de lectores de historias
heroicas y nos reta a encontrar no sólo las referencias a cada uno de los
clásicos de las novelas de aventuras contra las que atenta, sino a entender
cada uno de los chistes que Deadpool hace a propósito de ello. Y estén seguros
que hasta para el más avezado de los lectores hará falta un poco más que el
tiempo normal de lectura de un cómic.
No haré un listado de las historias,
lugares y personajes clásicos que este cómic retrata en sus páginas
(descubrirlo se lo dejo a los lectores que, con curiosidad suficiente, podrían
también a leer o releer algunas o todas las obras literarias referidas); pero
alabaré la destreza con la que Mateo Lolli y Sean Parsons, en lápices y tintas
respectivamente, interpretan a cada uno de los actores. Si bien extrañamos la
masacre vesánica de su predecesora Deadpool
Kills the Marvel Universe, no nos parece ajena la representación de los
rostros clásicos en esta forma moderna de arte. Y es que uno de los objetivos
de Bunn, así como de Lolli y Parsons, es implantar la idea de que todo
superhéroe de capa y spandex tiene su origen en alguna de estas míticas figuras
literarias.
Por ello, hay que alabar también el
trabajo de Veronica Gandini, que hace que el color de verdad le funcione a esta
mini serie; y no se trata de un elogio sin fundamento, pues la colorista lograr
crear, por un lado, una atmósfera adecuada para el Deadpool intrusivo y enojoso, y por otro
lado, al mismo tiempo, una caracterización particular para cada obra en la que
incurre y a la que transfigura mediante sus matanzas. Vamos, para todos, me
parece, será evidente que éste no es trabajo que se haga de plumazo. Por último
hablemos de las portadas, a cargo de Mike Del Mundo (y yo no sé si a propósito
lo escogieron por su apellido tan sugerente para la serie); yo las prefiero en
la versión 2nd printing, que emula aquellas
de la serie más popular del mundo anglófono (el equivalente a nuestro Porrúa
mexicano pero con mejor calidad y mayor presupuesto): los Penguin Classics.
Si no hubiese tenido la inquietud de
explorar con cierto detalle, para ustedes, esta serie de cuatro tomos, bien
podría haber dicho que las razones que guían su acción y su desenlace habían
quedado expuestas en su totalidad desde el primer párrafo. Pero lo más
importante es lo que a ustedes pueda sugerirles; sólo les pido que antes de
irnos, le deseemos buena suerte a un tal Holmes mientras intenta hacer resurgir
el Nilo a través de su memoria transfigurada en la palabra.
Por ahora me despido, mis queridos
marvelitas, esperando que todos ustedes sigan disfrutando, tanto como yo, el Deadpool Month.
Así que, hasta la próxima matanza, old sports!
-L. Gatsby

Después de tu introducción filosófica, me gustaría saber si hay algún personaje del cómic que le guste filosofar más que todos.
ResponderEliminarUn placer leerte.