¿Qué pasa cuando tomas un poco de ciencia ficción, elementos del apocalipsis, una historia de amor, traición y muerte, y los fundes en un Western? Obtienes una de las mejores historias de fin del mundo, escrita por Jonathan Hickman e ilustrada por Nick Dragotta: East of West.
El comic, que ha recibido alabanzas como uno de los mejores nuevos títulos del año, tiene reminiscencias de la obra casi homónima de John Steinbeck: East of Eden, no sólo en el nombre, o en el hecho de que ambas historias comiencen cronológicamente a partir de la guerra de secesión norteamericana, sino -y esto es lo más interesante- en su exploración del significado y ejercicio del libre albedrío. El primer número de esta epopeya del oeste sci-fi, nos presenta con sutileza al héroe del cómic, empezando por sus acciones y sus ausencias hasta revelar su forma física y su carácter: la Muerte, quien se ha negado a tomar su lugar en el advenimiento del Armageddon. Los motivos que lo mueven a desafiar al destino son peligrosamente humanos.
Es el año 2064 y los primeros cinco números extienden la trama con misterios dosificados. Guiado por la idea de búsqueda, este primer arco de la historia nos presenta el choque de fuerzas humanas y sobrenaturales que se desatan cuando tres de los cuatro jinetes del apocalipsis buscan al primero, ahora renegado, con quien todo acabará. Por su parte, la Muerte ha emprendido la búsqueda del Cáliz, tan solo para darse cuenta que no busca uno sino dos tesoros; mientras que los hombres poderosos de esta distopía pre-apocalíptica perseguirán el cumplimiento de una palabra profética conocida como The Message, intentando acelerar el fin de los tiempos. Las voluntades, los intereses y los objetivos de los personajes a cargo de cada una de estas cruzadas se entretejen unos con otros a la manera de una intrincada telaraña, de manera que al final no sabemos si la Muerte, como siempre, ganará.
Los colores de Martin aportan una atmósfera acorde a los tiempos del fin. El contraste entre la paleta de naranjas y ocres que utiliza para la tierra: árida, desolada, y los azules: que comunican la idea de fuerzas místicas en constante tensión, recoge los matices adecuados a la densidad de la historia que Hickman ha desarrollado de la mano de la energía y sobriedad de los trazos de Dragotta.
Por su capacidad de reinventar la historia conocida, de crear una serie de revelaciones místicas y proféticas para un mundo a punto de perecer, y por la audacia de la sinergia entre la muerte y el amor, te recomendamos ampliamente este comic para el fin de los tiempos.
See you later, old sports!
-The Great Gatsby

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